Vida

CRÓNICAS DE SEPTIEMBRE: LA LISTA. 

La llegada de septiembre siempre representa felicidad – no sé en que momento empecé a obsesionarme con el otoño, pero la realidad es que estamos a unos días de su llegada, y es cuando más inspirada, creativa, feliz me siento. Hay algo en el aire que me provoca un no sé que, que sé yo. Así que hoy me levante con unas ganas inmensas de escribir – sigo escribiendo en mi cuadernillo que anda perdido por la casa, y con la confianza de que soy la única permitida abrirlo – y continuar con esta terapia.

Para hacer: ¡decorar!

Aunque en la ciudad de las montañas el calor siempre resiste mucho en retirarse, hay que ir con el ambiente. Cuando pienso en septiembre, lo primero que pienso es en acogedor, aire fresco, tonos más cálidos, probar por fin un té con el clima adecuado. Y todo esto me obliga a poner nuestro pequeño, pero bonito departamento con el mood correcto. Velas, una cobija, un par de adornos otoñales, alguna receta secreta para prepara aromatizantes, una corona de calabazas, son algunas de las cosas que le esperan a nuestro hogar.

Para comer: la aceptación

En realidad no se come, pero es tan necesaria como el propio alimento. Estos últimos meses he estado en una montaña rusa, primero decidí dejar descansar aquella idea de perder los kilos que tengo de más, porque pues tengo 30 años y no puedo vivir la próxima etapa preocupada por esos kilos de más. Que aunque estoy a favor de la salud y el bienestar, la realidad es que no tengo muchos kilos de más como para pensar que tengo un problema, pero aún así me habían estado torturando por una década. Y había pensando en ya, descansar y disfrutar. Pero luego volvió ese sentimiento de “tú puedes, no te rindas…” comencé a comer bien, a cuidarme, hacer ejercicio…y hasta ahí todo bien, pero luego volvió esa obsesión por el número. Así que, ahora sí, estoy cansada. Voy a escuchar mi cuerpo, no a mi mente. Voy a comer lo que sienta correcto y me haga sentir bien. Pero no limitarme con mi peso o el número de la báscula. ¿Cuánto peso?, ya no sé. Lo que sí sé es que me quiero sentir bien, aceptada, valorada, cuidada por mi. Ese es mi alimento principal.

Para leer: textos de Sor Juana Inés de la Cruz

Lo sé, me escucho bien elegante. Pero es que hace unas semanas, una persona muy interesante llego a la agencia donde trabajo y nos compartió datos, tips, información sobre filosofía, sociología, y escritura muy valiosos Para no hacer el cuento más largo – porque fue mucha información – recomendó aquellas personas que escriben a leer poemas, en nuestro propio idioma, y de preferencia de Sor Juana o algún poeta de esa época. Entendí que más que nada porque el lenguaje era más puro, y esto nos ayudaría mucho con nuestra escritura y creatividad. Así que, mi bella madre rescato de su familia un libro con los textos de Sor Juana, un libro impreso en marzo de 1982. Lo que significa que: 1. ese libro es más viejo que yo, 2. eso lo vuelve extremadamente interesante.

Para ver: the true cost, documental

Una amiga me lo recomendó y quiero aprovechar que es de la selección que netflix tiene en documentales para verlo. Me da un poco de miedo, trata – en grandes rasgos – de el verdadero costo de la industria de la ropa. Las comunidades que sufren el trabajo, consecuencias ambientales, y la comparación a lo que cuesta la moda. De un tiempo para acá me siento más preocupada por tener un guardarropa más ético, pero es cierto que de vez en cuando la vanidad nos gana y terminamos comprando ropa de fast fashion y desconocemos por completo todo lo que implica que esa prenda termine en nuestro clóset. Aún no lo veo, pero prometo guardar mis pensamientos por aquí, por si alguien quiere conocer el verdadero costo de su ropa.

Para escuchar: ted talk “travel more & buy less”

Me llegó al corazón esta plática por muchas razones, pero la más importante es que es el estilo de vida que quiero crear: dejar de consumir sin sentido y de una manera descontrolada cosas, y empezar a comprar experiencias. Un día me di cuenta que esa era mi misión, o bueno no un día. En realidad cuando vencí mi miedo más grande y conocí lugares que pensé que nunca vería con mis ojos y toda mi ansiedad y miedos desaparecieron, ese fue el día que supe que era mi misión y era el sentimiento que quería perseguir. No estoy pensando ser hippie, y creo por sobre todas las cosas en el balance. Pero si estoy pensando en ser más consiente en lo que tengo, en callar el ego que quiere que me comparé con lo que los demás tienen, y empezar a escuchar el alma que me dice: viaja, conoce, descubre, prueba. Quiero tener lo necesario y nada más, quiero una vida sencilla sin la necesidad de más y disfrutando del lujo de hacer lo que amo, tener un techo sobre mí, amor desmedido, amistades que llenan nuestro pequeño espacio, y ganas de compartir experiencias.

Recomendado totalmente.

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1 Comentario

  • Responder Lulú 16 septiembre, 2017 a las 4:34 pm

    Me encantó esta entrada. Muy real y llena de tu esencia.
    No tienes una idea de cómo disfruto leer tus palabras, amiga. Tienes una manera demasiado linda de escribir, ¡no pares!
    Y bueno, nuestras ciudades no son muy otoñales, pero vamos a vivir el otoño en nuestro corazón! <3 A disfrutarlo como podamos 🙂
    Te mando un abrazote!

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