Vida

CRÓNICAS DE FEBRERO: ADIÓS A LOS 20S

Processed with VSCO with m3 preset

Hace poco leí “nada te arruina más los 20s, que la idea de pensar que tienes que tener todo resuelto”. Y no, no lo tengo todo resuelto. Cuando era chiquita me preguntaba “en qué año voy a cumplir 30?”, y pues sí, 2017. Lo veía tan lejano, que ahora me parece increíble pensar que en un par de semanas los voy a cumplir. Y no te voy a mentir, tenía – tengo – unos nervios! siento como si el “tercer escalón” existiera, y no sé que me voy a encontrar ahí al momento de subirlo. Siempre me ha emocionado la idea de ser adulto, aunque a veces me sienta más joven, pero la madurez siempre me ha parecido correcta. Y no quiero que se mal interprete, me emociona mucho la idea de cumplir 30, y me siento muy bendecida de cumplirlos, pero pues no deja de ser algo nuevo, y como todo lo nuevo en la vida: da un poquito de miedo.

Pero bueno, la frase que leí hace días la verdad me ayudo mucho, porque conforme se acercaba febrero, sentía la urgencia de contestar preguntas como “lograste todo lo que te propusiste?”, “estas en donde siempre soñaste estar?”, etc. preguntas que – si vas a cumplir 30 – pueden incomodar. Y estoy muy agradecida con la vida que tengo, pero hay mucho por aprender, por poner en practica, y pues no, no todo esta resuelto. Así que decidí ignorar esas preguntas, que honestamente no tengo que responder. Al contrario, es momento de empezar a “resolver”, me cayo el veinte que los 30 son para eso. Los 20 son para conocerte, desconocerte, volverte a encontrar, reír, llorar, empezar a conocer el mundo a través de tus propios ojos, quebrarte y volverte a levantar. Hasta ahí creo que no voy tal mal, pero cuando empece a pensar en la idea de “estas en donde quieres estar?” o “tienes ya todo resuelto?” pues la verdad, mi nervio – y ansiedad – empezó a apoderarse de mi.

Ahora me siento más tranquila, y puede decir – de nuevo – que la idea de los 30s me emociona mucho. El tiempo es algo que no podemos detener, es su propio dueño, y nosotros tenemos que aprender a vivir a su “ritmo”. Ahora entiendo que estos últimos años son una preparación para lo que viene, como si viviéramos en bloques, y cada bloque tiene una lección que te prepara para la siguiente. Hay muchas cosas, buenas y malas, que me toco vivir a los 20s, que marcaron mi vida, y no nada más eso, me hicieron la persona que soy ahora. Y ahí es donde puedo decirte con toda honestidad que me siento satisfecha, porque a pesar de todo, los 20s me enseñaron algo muy valioso: hacia donde quiero ir.

Sé que hay personas que llegan a los 30s con todo resuelto – o no – o que desde muy chivatos saben exactamente hacia donde van, y la verdad que bendición. Pero si eres como yo, o estas todavía en los 20s y sientes que tienes un largo camino por recorrer, no te apures. No lo tienes que tener resuelto, Lo único que tienes que recordar es lo aprendido, y hacia donde vas. Es el momento de empezar a construir tu vida, no importa cual es el escenario, siempre se puede empezar. Nada más no te quedes quieto, no te sientas tan adulto para soñar, tan pequeño como para emprender. Corre, sube, acepta el cambio, emprende, crece, toma las decisiones que tengas que tomar, pero hazlo. Si ya te equivocaste, y aprendiste a levantar, por qué no funcionaría?

Yo quiero cerrar el “ciclo” de mis 20s haciendo lo que más amo hacer: escribir. Voy armar 3 posts dedicados a este cierre. Hace meses un amigo dijo algo que se quedo conmigo “en mis 30s quiero vivir mi vida como ilustrador”, el ya vivio sus 20s como cualquier egresado debe vivirlos, trabajando en cualquier empleo que sea capaz de enseñarle a manejar el dinero, y enseñarle como mantenerse. Se quedo conmigo porque sentí que era una manera de hacer de esta nueva década algo diferente, así que decidí hacer lo mismo. Mis 30s los quiero vivir escribiendo, y me parecio correcto dar ese fin a mis queridos, agridulce, 30s.

Pero no te preocupes, no quiere decir que el blog ahora va tratar de “cómo una mujer de veintinueve enfrenta los treintas” jeje, son sólo 3 post para dar mi cierre, y lo quiero compartir contigo.

Con cariño,

Vianey

 

Entrada anterior Entrada siguiente

Entradas relacionadas

No Comments

Dejar un comentario